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La Pareja

EL ENAMORAMIENTO

Resulta muy complicado definirlo, porque no existe ninguna palabra que traduzca totalmente el carácter extraordinario y la intensidad de las sensaciones que despierta el enamoramiento. En efecto, cuando se presenta, es como si todo, por arte de magia, se encendiese, se cargara de color, se transformara, se convirtiera en poesía.

La continua sucesión de emociones confunde, produce turbación e inquietud, que se acompañan de angustia, deseo y felicidad. 

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Escoges siempre el mismo tipo de Hombre?

A menudo nos encontramos metidas en relaciones con hombres que no valen la pena, ¿sSabes cómo identificarlos? aquí 10 razones para botar el viejo modelito y buscarte un novio nuevo.

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Seducción: un juego de encantamientos

Desde Eva, la mujer ha inventado, guardado y transmitido los secretos del arte de seducir, y la seducción no es otra cosa que intentar obtener del que está enfrente -en este caso el hombre y la sociedad- lo que ella desea. Siglos de incivilizada civilización han privado a la mujer de opinión y poder; en consecuencia, ella -con sus artes, mañas y artimañas- ha tenido que ingeniárselas, sutil y delicadamente, para alcanzar sus fines. Y ahí empieza a funcionar la irresistible máquina del encantamiento.

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Mujer y Trabajo PDF E-mail

Pensamos y actuamos de forma distinta, y es que las expectativas y los métodos de trabajo de hombres y mujeres son, generalmente, contrarios. Las oficinas son el terreno en que conviven diariamente dos sexos condenados a entenderse, pero que no siempre llegan a un acuerdo. En su último libro “Cómo ser mujer y trabajar con hombres”, la periodista Teresa Viejo nos da las claves para resolver algunos conflictos.

 

Si los únicos compañeros de trabajo de 9 a 6 fueran máquinas de café, cajas registradoras o expendedoras de chocolatinas, el día a día sería muy diferente: ni enfrentamientos por la temperatura del aire acondicionado, ni quebraderos de cabeza acerca de la ropa más adecuada para la reunión, ni discusiones por el turno de vacaciones. Pero la realidad laboral es que hay que compartir un número concreto de metros cuadrados con otras personas que, además, pertenecen a distintos sexos. Esto último sería seguramente anecdótico si hombres y mujeres vivieran una misma realidad laboral, pero parece que no es el caso.

Para empezar, a las mujeres les cuesta más que a los hombres encontrar trabajo (la tasa de desempleo femenino duplica a la del masculino). Además, los sueldos de las trabajadoras son más reducidos: en general, las mujeres cobran hasta un 30% menos que ellos. Y eso que la formación de ambos es similar, cuando no es superior la de la mujer. De esta manera, mientras el mercado de trabajo cuenta con un 28% de hombres con formación superior, la proporción de mujeres trabajadoras con la misma o superior cualificación es un 10% más alta. Esto significa que, de cada 100 trabajadores, los titulados superiores son 28 hombres y 38 mujeres. Sin embargo, el sillón del jefe sigue estando ocupado por la población masculina en la mayor parte de los casos. Un ejemplo: los puestos directivos de las empresas del Ibex recaen, en un 97% de los casos, en hombres. Y sólo el 4% de las trabajadoras de todo el mundo tienen a hombres bajo su responsabilidad.

De ahí que las oficinas de hoy sean una especie de casa de Gran Hermano donde se establecen claras diferencias entre los compañeros por razones de género. Y sobre este terreno conviven diariamente dos sexos condenados a entenderse, pero que no siempre llegan a un acuerdo. De hecho, las expectativas y los métodos de trabajo de unos y otras son, generalmente, distintos: ellos suelen competir por el despacho más grande, mientras que a ellas les preocupa más la aprobación de sus jefes; los hombres son más proclives al enfado y las mujeres tienden a deprimirse; a muchos de ellos les gustaría tener más de dos horas para comer, pero la mayoría de ellas preferiría acortar el almuerzo para llegar antes a casa… El último libro de Teresa Viejo, “Cómo ser mujer y trabajar con hombres” (editorial Martínez Roca), descifra las claves para que las trabajadoras de plantillas mixtas sepan a qué atenerse. Con su manual podemos resolver algunas cuestiones.