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Las bacterias probióticas que más beneficios han demostrado son los lactobacilos y las bifidobacterias. El Lactobacillus acidophillus es, en concreto, uno de los probióticos más populares. Está presente en los yogures, el queso fresco o el kéfir y también podemos consumirlo a través de suplementos, en forma de líquido o cápsulas. “Una dosis terapéutica debe contener al menos mil millones de microorganismos en cada cápsula”, advierten los expertos. Los acidophillus colaboran con el mantenimiento de nuestra salud de muchas formas.
• Cuando tomamos antibióticos, el equilibrio de las bacterias intestinales se altera y aparecen síntomas como flatulencia, diarrea, estreñimiento y mala absorción de nutrientes. En esas situaciones, el aporte de acidophillus impide que proliferen bacterias perniciosas como la salmonella, los estreptococos, ciertos tipos de E.Coli y otras muchas bacterias peligrosas. Una advertencia: conviene tomar los productos con acidophillus una hora antes que los antibióticos, no a la vez.
• Restauran el equilibrio de bacterias en la vagina, lo que previene y combate infecciones por candidiasis (que también puede aparecer por el consumo de antibióticos).
• Pueden reducir los síntomas del colon irritable. “Junto con una dieta pobre en grasas saturadas, harinas refinadas y azúcares, y rica en alimentos con fibra (cereales y harinas integrales, legumbres, frutas...), contribuyen a la integridad del colon”, explica el dr. Pérez Leon.
• Algunos estudios sugieren que losacidophillus podrían ayudar a combatir algunos tipos de cáncer, al inhibir agentes potencialmente cancerígenos. En uno de ellos, con pacientes operados de cáncer de próstata, se vioque el consumo diario de estas bacterias ayudaba a prevenir la recurrencia del tumor. Además, los enfremos pueden beneficiarse de la acción de los probióticos para prevenir las diarreas asociadas a los tratamientos oncológicos.
• Los beneficios de los acidophillus se extienden al sistema cardiovascular: se ha comprobado que algunas cepas ayudan a controlar los niveles de colesterol, por su capacidad para absorberlo del intestino antes de que éste llegue a las arterias.
• También son excelentes aliados a la hora de prevenir déficits alimentarios, porque intervienen directamente en la producción de vitaminas del complejo B, ácido fólico, vitamina K, tiamina, riboflavina, niacina, biotina... y mejoran la absorción del calcio. Esta capacidad es interesante en los niños (porque un organismo en desarrollo requiere un adecuado aporte de nutrientes) y en ancianos con anemia y deficiencias por mala absorción de nutrientes.
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