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La Pareja

EL ENAMORAMIENTO

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Seducción: un juego de encantamientos

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El rostro - Cuidados PDF E-mail

El cutis es la parte más visible de nuestra piel, y por ende, la que más expuesta a los agentes externos se encuentra. Sol, frío y humedad hacen mella en nuestra dermis, dejándose notar especialmente en la piel del rostro, una de las más delicadas y sensibles del cuerpo.

El rostro se encuentra cubierto de una fina capa protectora, además de por nutrientes y humectantes propios que mantienen la piel nutrida e hidratada por sí sola. Sin embargo, a menudo, las agresiones externas rompen esa película protectora y es necesario sacar toda la artillería pesada para cuidar nuestro cutis.

El cuidado de la piel es tan antiguo como la historia de la belleza. ¿Quién no ha oído las leyendas que circulan en torno a Cleopatra, reina de Egipto, que trataba su cuerpo y rostro con leche de burra para mantener su tacto terso y suave? Cuida tu rostro con detenimiento y mimo y recuerda que es el espejo del alma.

CUIDADOS BÁSICOS - LIMPIEZA -

¿Cuándo?
 
La piel del rostro está expuesta a diario a los agentes externos, que la ensucian y la hacen perder su aspecto natural. Para recuperar su aspecto inicial, conviene lavarla un par de veces al día: una por la mañana temprano y otra al final del día. Con el primer lavado, «despertarás» la piel, después del letargo del sueño y la prepararás para un nuevo día. Así, perfectamente limpia, tu cutis está preparado para recibir el maquillaje y afrontar la jornada. Por la noche, limpia tu rostro en profundidad retirando los restos de maquillaje y devolviéndole su equilibrio natural.

 

¿Cómo?
No basta con lavar tu rostro de manera mecánica y sin detenimiento. De esta forma, no la limpias, y, como decían nuestras abuelas, «sólo la mojas, haciendo el lavado del gato». Detente en elegir productos adecuados (jabones, lociones, etc.) para tu tipo de piel, ya que de la misma manera que no todas son iguales, tampoco necesitan los mismos cuidados. Mójala primero, para activar la circulación y darle vida. Aplica posteriormente el jabón específico, repártelo uniformemente y déjalo actuar unos segundos. Por último, aclara con abundante agua, sin dejar ningún resto de jabón en tu piel.

 

Productos
 
Además del agua, tu piel necesita de una serie de productos limpiadores para eliminar cualquier impureza y quedar completamente limpia. Toma nota.

JABONES:

No todos los jabones son iguales. Existen algunas barras especializadas en los distintos tipos de piel; así, encontramos jabones para pieles grasas que, por su composición específica y por ser antiseborreícos, resultan muy adecuados para el tratamiento de esta tipología de cutis.

Por otro lado, los jabones muy hidratantes son perfectos para la piel seca, ya que le devuelven su balance natural y un nivel adecuado de hidratación.

La mayor parte de los jabones están realizados a base de sales de sodio y grasas vegetales. Son alcalinos, con un pH que suele rondar en torno al 9 o el 10, por lo que afectan al pH de la piel que es ácido.

Es conveniente realizar pruebas con cada jabón sobre nuestra piel, para saber si son o no adecuados para nuestro tipo de piel.

En el mercado, existen además multitud de soluciones jabonosas para cada tipología, entre los que cabe destacar los jabones de glicerina (hechos a base de alcohol y glicerina, dando como resultado una barra más suave, mucho menos irritante que el resto de jabones) y los anticomedogénicos, que ayudan en la protección del rostro frente a los agentes provocadores del acné y las infecciones cutáneas.

 

LECHES LIMPIADORAS Y TÓNICOS

Son el dúo ideal para retirar perfectamente los restos de maquillaje y dejar la piel suave e hidratada.

La leche limpiadora elimina todo tipo de impurezas del cutis, al tiempo que devuelve a la piel su hidratación natural.

Por su parte, el tónico revitaliza y refresca la piel, para concluir la tarea de limpieza en profundidad del rostro, suavizando la piel y dejándola perfectamente limpia.

Muchas firmas comerciales ofrecen productos «2 en 1», ya que incluyen en un solo producto limpiadora y tónico. De cualquier forma- juntos o por separado- se trata de un conjunto de productos indispensables para la limpieza del rostro.

 

Espera más información sobre este tema en el futuro